Aunque sea una publicidad de un Banco de Taiwán, merece la pena verlo, ahí va una historia basada en hechos reales y protagonizada por gente ordinaria, ya "entrada" en años que cumplen su sueño "extraordinario". Como me decía un buen amigo, uno no monta en moto porque es joven, sino que es joven porque monta en moto...
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